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Sergi Bel

Blog ·

Conciliación bancaria automática: cómo quitarse el repaso a mano

Por Sergi Bel, consultor de datos y procesos. Revisado el .

Conciliar es comprobar que lo que dice el banco y lo que dice tu contabilidad son la misma película. La conciliación automática cruza cada día los movimientos del banco, recibidos por norma 43 o por API, contra la contabilidad con reglas, y deja a una persona solo los que no casan. En muchas pymes ese repaso se hace hoy a mano, línea a línea, y se lleva una mañana cada semana.

Casi todo lo que se repasa cuadra, y el trabajo está en encontrar lo poco que no. El cruce de lo que cuadra lo puede hacer una máquina; el criterio sobre lo que no cuadra lo pone una persona.

¿Cómo funciona la conciliación bancaria automática?

  1. Los movimientos del banco entran solos cada día: por la norma 43, por API bancaria (open banking) o por un export automatizado, según el banco.
  2. Cada movimiento se intenta casar contra la contabilidad con reglas en cascada: primero cruces exactos (importe y referencia), luego cruces con tolerancia (misma factura con comisión descontada, pagos agrupados de varias facturas, remesas).
  3. Lo que casa se marca como conciliado, sin intervención.
  4. Lo que no casa después de todas las reglas aparece en una lista corta, y es lo único que mira una persona.

Bien montada, el viernes por la mañana quedan siete movimientos que mirar, y los siete merecen que alguien los mire.

¿Qué necesitas para automatizarla?

  • Acceso a los movimientos bancarios sin descargarlos a mano: norma 43 automatizada, API del banco o un agregador bancario. La mayoría de bancos lo ofrece de una forma u otra.
  • Una contabilidad al día. Si las facturas se contabilizan con tres semanas de retraso, la conciliación automática solo te dirá que no hay contra qué cruzar. Por eso este proyecto suele ir después de automatizar las facturas, no antes.
  • Reglas escritas de tu realidad: qué proveedores pagan agrupado, qué clientes pagan con descuento, qué comisiones cobra tu banco. Las primeras semanas se dedican a afinar esto.

¿Dónde suele fallar?

  • Dar por buena una regla con tolerancia demasiado ancha. Un cruce «aproximado» que casa mal es peor que ningún cruce: esconde el descuadre en lugar de enseñarlo.
  • Conciliar solo a fin de mes. El valor está en la frecuencia: un descuadre visto el mismo día se resuelve en una llamada; visto a 30 días, es arqueología.
  • Olvidar las cuentas pequeñas: la tarjeta de empresa y las pasarelas de cobro (TPV, Stripe y similares) suelen descuadrar más que la cuenta principal.

Por dónde empezar

Mide cuántas horas se van hoy en conciliar y cuántos movimientos tiene un mes normal. Si el repaso se come una mañana a la semana, los números salen solos. Si no tienes claro si tu cuello de botella está en el banco, en la contabilidad o en las reglas, eso lo vemos en el Mapa antes de automatizar nada.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Necesito cambiar de banco o de ERP?

Normalmente no. La conciliación automática se monta sobre lo que ya usas. Lo que cambia es cómo entran los movimientos (solos, cada día) y quién hace el cruce (la máquina para lo previsible, una persona para las excepciones).

¿Es seguro conectar con el banco?

Si el conector solo tiene acceso de información sobre cuentas, el servicio que regula la PSD2 en Europa, puede leer movimientos pero no mover dinero. Conviene comprobar qué permisos pide cada conector, porque algunos agregadores ofrecen también pagos. La alternativa clásica, la norma 43, es un fichero que tu banco genera igualmente y que no da acceso a nada.

¿Qué pasa con lo que nunca cuadra?

Aparece en la lista de revisión con su antigüedad. Esa lista corta y visible es lo que no tienes cuando concilias a mano a fin de mes: los descuadres viejos dejan de esconderse entre quinientas líneas que sí cuadran.

Todo empieza con el Mapa.

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